OJOS QUE NO VEN… ¿CORAZÓN QUE SIENTE?


“¡Ay, amor eres un largo adios que nunca termina…!”
Octavio Paz

manos En ocasiones cuando nos enamoramos, no nos damos cuenta de quién nos enamoramos… es más es posible que ni siquiera tengamos una conciencia plena sobre si lo que realmente sentimos hacia esa persona es sólo una necesidad, un gusto, un deseo, un afecto o si efectivamente es un sentimiento de amor.

Y es que así como hablar de religión y política son temas demasiados complejos entre personas que tienen diferentes posturas de ver la vida, hablar de amor es algo tan relativo y subjetivo que no siempre significa lo mismo para dos personas que están en una relación.

Amamos a nuestra pareja con base a nuestra experiencia de vida, a lo que aprendimos de familia y a los cánones de vida  que hemos ido aceptando y  que aprendimos a significar en ese sentimiento; sin embargo en ocasiones no estamos conscientes de quienes nos enamoramos porque no podemos verlo como en realidad es.   frente

Y es que si bien en ocasiones nos cuesta trabajo y toda una vida conocernos a nosotros mismos porque nos estamos renovando constantemente; así mismo es de complejo conocer a otra persona.

Por eso creo que antes de decidirnos a dar un salto importante al momento de decidir con quién queremos involucrarnos debemos de por lo menos tener los ojos abiertos  (y con esto no me refiero exclusivamente a nuestro sentido visual) acerca de la persona con la que nos estamos relacionando interpersonalmente antes de decidir si realmente es la persona con la que queramos compartir una relación (el tiempo que llegue a durar está). Con esto (y quiero aclararlo específicamente) no me refiero a que vayamos por la vida analizando cada prospecto y haciéndole exámenes psicoanalíticos y psicométricos. Sino que tengamos una conciencia plena tanto de lo que sentimos, de porque queremos tener una relación e intentemos conocer un poco más a esa persona antes de dar un salto tan importante como lo es una relación de pareja.

Si bien soy fiel creyente que cada persona que llega a nuestra vida la conocemos en el momento justo. Que los amigos, familia y relaciones que tenemos son para lo que nos alcanzó… y que todo absolutamente todo pasa por algo. Creo que también podemos ser un poco más selectivos acerca de que personas dejamos entrar a nuestra vida y estamos dispuestos a compartirles nuestro “tiempo, dinero y esfuerzo” como diría mi hermano Ben Hadad.

¿Cuantas personas no conoces  que después de terminar una relación terminan preguntándose qué hacían al lado de una persona con la que no tenían absolutamente nada en común? Porque al final todos (o al menos eso quiero creer porque sigo sin conocer lo contrario)  estamos buscando tener una relación sana que nos permita crecer y evolucionar, que nos apoye, nos comprenda  y nos impulse.

Entonces porque no comenzar a hacer algo por construirla, basta de aceptar y conformarnos con lo que la vida nos manda y porque no comenzar a buscar y trabajar por lograr la relación que esperamos tener aprendiendo a marcar limites y a aceptar aquello que realmente queremos dentro de nuestro entorno y al mismo tiempo aprendiendo a rechazar aquello que no nos satisface sin miedo a dar una negativa a la otra persona intentando quedar bien solo por no herir sentimientos y susceptibilidades del otro, al final tenemos ese compromiso con nuestras relaciones sean del indole que sean ya que el cincuenta porciento de esa relación es nuestra responsabilidad.

pareja

Te deseo el valor, entendimiento, comprensión y sabiduria adecuada para poder determinar, marcar y defender aquello que necesitas en tu vida….
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Tu eres lo que escuchas…


“Sin música la vida sería un error.”
Friedrich Nietzsche

“Tu eres lo que escuchas…” Ese era el slogan de la extinta estación de radio Órbita 105.7 fm de la ciudad de México, la cual escuche durante todo el proceso que duro mi pubertad y parte de la adolescencia.

Pero más allá de esa frase publicitaria, es un hecho que a todas las personas nos gusta la música. Y al  menos de manera personal  hasta el día  de hoy, no conozco a ninguna persona que no el guste la música. Independientemente del genero que este sea,  la mayoría de personas se clasifican de acuerdo al genero musical que escucha, ya que hay música para todos los gustos, esta el: Folk, Jazz, R&B, Rock, Metal, Gótico, Ska, Reggae, Cumbia, Norteñas, Rancheras. Música Clásica, Electrónica, New age, Grunche, psyco, brit pop, etc…  Aquellas personas que suelen escuchar mas de un genero musical se autodenominan entre si como melómanos ó eclécticos.

Pero mas allá de los diversos géneros musicales que existen y que seguirán creandose conforme pase el tiempo. Y de independientemente de si nos llegan a gustar o no. Esta claro que desde que el hombre primitivo creo la música, esta lo ha acompañado a lo largo del tiempo. Evolucionando junto con él hasta nuestros días.

Creo, a manera  personal. Que uno de los momentos que más disfrutamos las personas es cuando escuchamos las melodías que nos gustan. La música es una compañía digna de escucharse ya sea tanto solos como acompañados. Y a su vez tiene la capacidad de poder hacernos cantar, reír y hasta bailar.

La música es tan mágica y poderosa que puede llegar a afectar nuestros estados de animo, poniéndonos  alegres hasta llegar a ponernos tristes. Y estos  estados a su vez pueden repercutir en las tareas psicomotoras y cognitivas. Una de las variables importantes que intervienen en estos efectos se refiere a la clase de música que se escucha en esos momentos. En este sentido, existen principalmente dos tipos:

1) Estimulante, que aumenta la energía corporal, induce a la acción y estimula las emociones.
2) Sedante, que es de naturaleza melódica sostenida y se caracteriza por tener un ritmo regular, una dinámica predecible, consonancia armónica y un timbre vocal e instrumental reconocible, con efectos tranquilizantes.
El nivel de activación depende también de la complejidad y familiaridad del oyente. Cuando es compleja, es cuando  contiene muchos cambios y gran cantidad de información, es difícil de seguir y comprender, por lo que no es tan placentera. Pero una música conocida por lo general siempre será preferida en relación con una desconocida. En ocasiones puede ser que no se conozca la pieza musical como tal, pero sí su estructura musical, debido a que se haya tenido contacto con otras piezas con una estructura similar.

Cada vez que escuchamos música, esta entra a través de nuestros oídos y es recibida por nuestro cerebro de manera distinta. Ya que por un lado están las: a estructuras, los intervalos, la calidad y el timbre armoniosos y los patrones espaciales temporales de largo plazo que son reconocidos por nuestro hemisferio no-dominante (en la mayoría de nosotros es el hemisferio derecho). Y por otro lado tenemos a  las signaturas de corto plazo de la música como ser el volumen que cambia rápidamente, la trayectoria exacta y rápida del tono, el tempo y la letra son reconocidos por el hemisferio dominante (en la mayoría de nosotros el izquierdo).

Pero a la música también se escucha desde el corazón.  Ya que la medida de nuestro pulso, tiende a sincronizarse al compás de la música que estemos escuchando. Y cuanto más rápidos sean los compases de la música, más rápido nuestro pulso. Es por eso que al escuchar música electrónica muchas personas se sienten mucho mas despiertas y activas.

Pero mas allá de como afecta la música al cerebro (de lo cual escribiré en otra ocasión, puesto que el tema es demasiado completo y extenso como para bordarlo en un solo post). La idea de estrada esta enfocada hacia la música, pero no hacia lo que escuchamos… Sino hacia lo que cantamos.

Y es que dentro de la programación neurolingüística (PNL), existe la regla de que todo lo que decimos, hacemos  y  creemos termina reflejándose en lo que somos modificando nuestro entorno.

¿Cuantos de nosotros repetimos varias veces al día una canción una y otra vez, solo por que nos gusta sin darnos cuenta de lo que estamos cantando? Y por consiguiente mandamos ese mensaje a nuestro inconsciente y/0 al Universo (como mejor guste pensarlo), y que al final terminara regresando transformando nuestra realidad…

Por ejemplo, de pequeño mi madre solia poner canciones de Timbiriche, Flans, Mecano, Depeche Mode, Café Tacvba… pero también ponía canciones de Yuri, Lupita D´aessio, Amanda Miguel, Roció Durcal, Juan Gabriel, Daniela Romo… que al final es música, pero la mayoría de las canciones de estas ultimas cantantes están cargadas de un fuerte sentimiento de dolor, desamor y despecho. Y al final como suele decir Salvador Núñez O.P (pueden encontrarlo y seguirlo en twitter como: @salvadornop):  “Cantar es decretar”.

Y así fue como muchos de nosotros crecimos con esas canciones, que nos enseñaban que el amor era dolor, sufrimiento, infidelidades y soportar muchas otras cosas, y esa idea la repetimos tantas y tantas veces que inconscientemente se fue haciendo cada vez más grande. Y terminamos proyectándola hasta convertirla como parte de nuestra realidad. Intenseando en cada relación, sufriendo por que creíamos que eso era el amor… Hasta el día que nos demos cuenta de que con solo cambiar lo que decimos, lo que hacemos, lo que cantamos podemos cambiar nuestra perspectiva de ver la vida y así ir construyendo la vida que queremos.

Recordemos que la vida no es lo que se atraviesa en nuestro camino, sino lo que nosotros hacemos con esas experiencias para salir adelante. Y que al final los obstáculos que se presentan en nuestro camino algunas veces son pruebas y en otras ocasiones nosotros mismos somos quienes ponemos esos obstáculos.

Namaste

Gerardo M. Santaolalla

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Escucha atento


La semana pasada  sufrí un incidente que ocasiono que de pronto dejara de escuchar correctamente en el oído derecho, después de ese hecho que ocasiono que perdiera la sensibilidad y la capacidad auditiva de manera parcial. Acudí a una consulta médica  con el otorrinolaringólogo, después de una revisión y unos estudios, me dijo que la perdida auditiva solo seria de manera temporal (afortunadamente).

Los primeros días sentí una enorme incomodidad,  ya que literalmente no escuchaba nada del lado derecho y tuve que pedir que me repitieran las cosas hasta 3 veces. La sensación de dejar de escuchar de un instante para otro es muy extraña, puesto que estamos acostumbrados a vivir e interactuar en el mundo a través de nuestros propios sentidos; que el hecho de limitarnos a dejar de usar uno de ellos de un día para otro es algo para lo que no estamos preparados, ni capacitados la gran mayoría de nosotros.

Durante esos primeros días, podía escuchar todo lo que pasaba en mi interior: el sonido que  ejercemos al morder una fruta, al masticar, al cepillarnos los dientes, al tragar saliva, al respirar… todo eso me hizo introspeccionar  para darme cuenta que estamos acostumbrados a estar moviéndonos con bastante celeridad, caemos en la rutina, nos estresamos, pero no nos damos tiempo para escuchar a nuestro cuerpo, para escuchar nuestros pensamientos, las ideas que pasan por nuestra cabeza, lo que nuestro cuerpo necesita, lo que nuestros pensamientos y nuestro interior quieren tratar de decirnos, etc…

Estamos tan acostumbrados a oler, a ver, a escuchar, a sentir y a degustar pero creo que le hemos restado importancia a cada una de esas sensaciones… ¿En realidad es que saboreamos cada cosa que probamos? ¿Nos damos cuenta de las diferentes texturas que entran en contacto con nuestra piel a lo largo del día? ¿Escuchamos los sonidos que se presentan a nuestro alrededor durante cualquier trayecto? ¿Prestamos atención a cada uno de los olores tanto agradables como no tanto que  percibimos a lo largo del día? ¿Cuándo fue la última vez que comiste algo que te agradara tanto, como para que te permitieras darte el tiempo de degustarlo? ¿Cuándo fue la ultima vez que oliste una flor, que compraste un perfume por su aroma? ¿Cuándo compraste algo solo porque te gusto o se te antojo? ¿Cuándo fue la última vez que observaste o escuchaste con detenimiento una obra de arte o de música clásica?

Hacemos todas nuestras actividades eso por rutina cada uno de los días, pero no nos damos cuenta de todo el majestuoso y complejo proceso que le implica a nuestro cuerpo realizar cada cosa… Desde cada respiración, cada latido, cada parpadeo, cada pulso,  la digestión, cada movimiento de músculos y huesos. Nuestro cuerpo es una maquinaria perfecta que funciona a nuestro servicio a la cual debemos de agradecer el que pueda moverse y realizar tantas cosas al día, razón misma por la que deberíamos cuidar y protegerlo para poder gozar de una mejor salud tanto en el presente como en el futuro.

Con el paso de los días ha ido mejorando mi capacidad auditiva,  siento el oído tapado pero también en ocasiones se me destapa y escucho con claridad. Lo cual indica que esta mejorando y que pronto escuchare a la normalidad, pero la experiencia de perder el oído y el aprendizaje sobre acercarnos a nosotros mismos es algo que hay que reflexionar ya que solo tenemos un cuerpo y dedemos de cuidar de él ya que es el que estaremos usando el resto de nuestra vida, y entre mejor lo conservemos nos ayudara a realizar mas actividades cuando lo necesitemos.

Perdamos el miedo a encontrarnos con nuestro interior y aprendamos a escuchar lo que nuestra mente y nuestro cuerpo tiene que decirnos.

Gerardo M. Santaolalla

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Confianza


 

Para María Maciel,
Alfredo Velazco y
Didier Bautista.

 

CONFIANZA: del italiano “con-fe-ansa” que significa: Con fé avanzo.

Caso numero 1:
Julio apenas lleva dos meses de relación con Lucia. Desde muchos meses antes de que se conocieran, Lucia ya había planeado irse junto con sus amigos y compañeros de trabajo un viaje a las playas de Acapulco durante las vacaciones de semana santa.

Este  jueves santo que paso, Julio me llamo para decirme que esta muy preocupado por Lucia, puesto que ella no le contestaba las llamadas ni los mensajes. Y además de todo el celular de ella estaba apagado la mayor parte del día.

Tratando de recomfortar a Julio le pido que se tranquilice, y que piense que Lucia había planeado desde hace mucho tiempo ese viaje. Que  era un viaje de vacaciones y que tal vez lo que quería era “desconectarse” unos días del mundo.  Le cuestiono que si en verdad confía en ella,  y Julio me responde que si. Que conoce perfectamente a sus amigos y sabe que Lucia estará muy bien cuidada a su lado. Pero no puede dejar de pensar por que no le contesta los mensajes o que estará haciendo en esos momentos…

Le explico a Julio que al parecer todo indica no desconfié de Daniela, sino que no confía en si mismo. Me explica que tal vez sea ese el problema, pero que le gustaría que ya que se encuentran separados, al menos ella tuviera un poco de comunicación para hacerle informar que se encuentra bien, y así dejarlo un poco mas tranquilo.

Caso numero 2:
El domingo de pascua Salí a comer con Isaac un amigo del cual tenia cerca de no ver en aproximadamente año y medio.  Me conto que desde hace cuatro meses comenzó a andar con una chava de nombre Alejandra, pero que en toda la semana de vacaciones de semana santa no se vieron por qué ella se tuvo que ir de viaje con su familia.

Al cuestionarle como era posible que soportara el hecho de estar incomunicado con ella por toda una semana me respondió: “Confiando en ella”. Al decirme esto, se me vino inmediatamente una frase a la cabeza de Erich Fromm cuando dijo que. “La paradoja del amor es ser uno mismo, sin dejar de ser dos.”

Creo que uno de los problemas más difíciles en la actualidad no solo a nivel de pareja sino al nivel de cualquier relación interpersonal es exactamente ese: el confiar.

Como le explique a Juan en una de las primeras charlas que tuvimos. Creo que todos en algún momento de nuestra vida hemos tenido la experiencia de haber sido traicionados por alguien en quien confiábamos. Y que todos en algún momento de nuestras vidas, hemos traicionado a alguien a quién le teníamos cierto grado de aprecio.

El punto de esto, es que mucha gente al ser traicionada se vuelve desconfiada con los demás, y en algunas ocasiones no solo se vuelve desconfiada con los demás sino también hasta consigo mismo. El punto es que muchas veces por esa desconfianza hacia los demás, nos cerramos las puertas a nuevas experiencias. A conocer nuevas personas, nuevas formas de pensar o de ver la vida. Como suelo decir: “No por miedo a errar, vas a dejar de jugar.”

Respecto a lo que respecta a las relaciones de pareja, creo que la confianza tanto como la comunicación son primordiales ya que si se espera que la relación funcione es primordial que se apliquen las dos y que vayan tomadas de la mano, de otra forma lo mas probable es que todo termine cayéndose al barranco.

Es necesario confiar en nosotros mismos, para poder así confiar en los demás. Estar consciente de quienes somos, de nuestras capacidades, de nuestras zonas fuertes, pero también tener plena conciencia de nuestras debilidades para buscar alguna alternativa para confrontarlas y solucionarlas.

 Hay que entender que si en algún momento de nuestras vidas nos traicionaron, eso no significa que todas las personas vayan a hacer exactamente lo mismo.  Y también que no tenemos por qué ser recelosos y desconfiados de los demás,(recuerden que la mente humana es tan poderosa que suele atraer aquello en que se enfoca a pensar constantemente).

Que al final cada persona y relación en nuestra vida ya sea esporádica, temporal o “permanente” es una experiencia que estaremos viviendo para obtener al final de ella un aprendizaje que nos llevaremos por el resto de nuestra vida…

Gerardo M. Santaolalla

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¡ Cambia !


“Si quieres resultados diferentes, no hagas siempre lo mismo.”
Albert Einstein

Para Victor Montero
Quien facilitó las fotografías publicadas en este post

© Victor Montero

© Victor Montero

Para Victor Montero
Quien facilitó las fotografías publicadas en este post.

¿Cuanto valor se necesita para atreverse a cambiar? ¿Cuánto se necesita para atreverse a soltar el pasado y dejar los miedos atrás?

Cuánto se necesita para decidirse a ser diferentes, probar nuevas comidas, consumir distintas marcas a las de siempre, intentar hacer algo nuevo, aprender algo que siempre has querido, peinarnos de otra forma, cambiar de look, nombrarnos de otra manera, gritar y soltar de una vez por todas todo aquello que hemos llevado adentro y hemos reprimido…

¿Que se necesita para romper un mundo? Dejar de quedarnos callados y opinar de aquello que no va con nuestras ideas. Dejar de descansar y ponernos a actuar, abandonar el conformismo de soñar y ponernos de pie y trabajar para hacer nuestra propia realidad.

© Victor Montero

© Victor Montero

Dejar de pensar que Dios o el Destino son las olas que nos arrastran de un lado a otro y abrir los brazos y tomar los remos de nuestra vida.

Que necesita para cambiar y preocuparnos por dejar este mundo un poco mejor de lo que lo encontramos al llegar a él. Vencer nuestro miedo a aquello que es diferente. Sembrar en nuestro interior el amor, la gratitud, la confianza, tolerancia, armonía y paz.

¿Qué es lo que necesitamos para despertar? ¿Acaso estas esperando tener todo el dinero que necesitas para ayudar a los demás? ¿Crees que al poder tener el amor de tu vida vas a encontrar la felicidad? ¿Crees que al curarte de tus dolores va a cambiar tu perspectiva de ver la vida?

Podrías esperar a que todo aquello que esperas llegue a ti para poder cambiar. Hay muchas personas que lo han hecho… y en la espera algunas se han quedado… algunas otras obtuvieron lo que deseaban, pero el cambio nunca llego.

© Victor Montero

© Victor Montero

CAMBIAR ES UNA DECISIÓN. TAL VEZ LA MÁS IMPORTANTE DE NUESTRAS VIDAS. CAMBIAR ES ATREVERSE, ARRIESGARSE A UN VIAJE SIN SABER CUAL SERA TU DESTINO, ES CONCENTRARSE SOLO EN EL PRESENTE Y ENFRENTAR LAS COSAS DE MANERA COMO SE VAYAN PRESENTANDO.

ES APRENDER A UTILIZAR LAS HERRAMIENTAS A TU ALCANCE Y CONVERTIRLAS EN ARMAS EN UNA BATALLA CONTRA TI MISMO.

CAMBIAR ES DEJAR DE SER NIÑOS Y CONVERTIRNOS EN GUERREROS. DARNOS CUENTA QUE NO EXISTEN MÁS CIELO O INFIERNO QUE EL LUGAR DONDE DECIDIMOS ESTAR. CAMBIAR ES ATREVERTE A DAR EL PRIMER PASO DE AQUEL VIAJE DE COMPUESTO DE CIEN MIL MILLAS… CAMBIAR ES DEJAR DE SER TU (al menos no el mismo tu interno). ES DEJAR EL PASADO, SOLTAR A LOS QUE TE HIRIERON Y PERDONARLOS, DEJAR DE CARGAR EL DOLOR Y LOS MIEDOS… CAMBIAR ES CONFIAR EN TI… SABER QUE NO HAY MAS JUECES EN TU VIDA QUE TU MISMO Y QUE SI CREES HACER ALGO BIEN O MAL EN ESTA VIDA SOLO DEPENDERA DE TI MISMO.

Rompamos nuestros propios esquemas, arriesguémonos… Salgamos a un lugar desconocido, escuchemos otro tipo de música, descubramos otros lugares, busquemos nuevas propuestas, conozcamos otro tipo de gente… Realmente no importa si el cambio es radical o mínimo, lo importante es tener el valor y arriesgarnos.

Esta comprobado que al dejar de hacer las cosas a las que normalmente por rutina estamos acostumbrados, rompemos el censor que funciona automáticamente en nuestra vida y estimulamos la parte del hemisferio izquierdo de nuestro cerebro ( el que tiene que ver con la percepción, intuición, religión, espiritualidad y conocimientos holísticos).

© Victor Montero

© Victor Montero

Atreverte o no…. La decisión es tuya. Yo solo propongo lo que se desde mi humilde punto de vista. Puedes creerme o no, estas en todo tu derecho de pensar que estoy mal y hacer caso omiso a lo que te digo. Pero solo recuerda que no tienes nada que perder en comprobarlo.

Gerardo M. Santaolalla

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Lección de Fotografía No.1 : “El Encuadre”


El miércoles de la semana pasada asistí a mi primera clase de fotografía urbana. Haciendo un poco de retrospectiva referente a  los conceptos básicos, se hablo del encuadre. Tomando eso como una idea para crear una analogía, me inspiro a escribir lo siguiente:

Dentro de la fotografía existen una serie de conceptos básicos y necesarios que son primordiales para poder tener una buena composición y aprender a obtener buenas tomas. Uno de esos conceptos clave es el encuadre.

La definición del encuadre en términos de un fotógrafo podría interpretarse como el siguiente: “Es la captura de la realidad exterior eligiendo y organizando los elementos que formarán parte del contenido de la imagen, es decir en otras palabras, todo aquello que el fotógrafo sitúa dentro de la fotografía y la porción del escenario que elige captar. ”

Siendo objetivo a pesar de que se puedan obtener una serie de pasos que nos enseñaran la teoría sobre como poder encuadrar una imagen. Al final el artista como tal puede elegir usar o desechar tales conceptos para construir un propio modelo personal de imágenes.

Pero si nosotros mismos fuéramos fotógrafos profesionales y nos pidieran tomar una escena que refleje nuestra vida diaria. Que nos permita desnudar nuestra alma con el espectador y que le explique cual ha sido nuestra visión de ver la vida.

¿Qué cosas erigirías capturar en una fotografía y por que?
¿Qué pondrías dentro de tu encuadre?
¿Qué cosas y personas conformarían tu composición?
¿Permitirías que las personas que te han hecho daño o herido estuvieran dentro de esa toma? ¿Retratarías aquellas situaciones y/u objetos que te traen recuerdos de sufrimiento y dolor?

Independientemente de lo que hayas decidido capturar para reflejar lo que ha sido tu experiencia de vida. Creo que cada instante cada uno de nosotros elige lo que quiere llevar consigo y cargarlo por el resto de sus días.

Si para ti una persona o circunstancia te hizo daño y te hirió es evidente que eso te marcara de por vida y que afectara tus relaciones y experiencias a futuro, cuando veas relacionado algo que te este pasando en ese instante con lo que te marco hace años.

Existe un dicho que dice: “Nadie puede cambiar, borrar una letra, o arrancar una pagina del libro de su vida. Pero siempre podrá aventar el libro al fuego.”

Entiéndase que lo que nos sucedió en el ayer, siempre estará con nosotros en nuestra memoria. Pero depende de nosotros si preferimos guardarlo como una experiencia que nos enriqueció de algo, que nos permitió la capacidad de aprender, de luchar. O si preferimos conservarla como un recuerdo traumático que nos limite y nos impida hacer muchas cosas el resto de nuestra vida. O mejor aún suprimir ese recuerdo, pero sin olvidar la enseñanza que nos dejo.

Cada quien como fotógrafo de su propia  vida decide que escena tomar y compartirla con los demás, si le damos mas importancia a lo que nos hirió, a quienes nos lastimaron. Eso será lo que quede plasmado en nuestra fotografía y lo que hable de nosotros sin que siquiera pronunciemos palabra alguna.

Y esa colección de diapositivas son las que nos representaran ante los demás, las que hablaran de nosotros y las que nos llevaremos de viaje con nosotros a cualquier lugar donde vayamos hasta el último de nuestros días.

Es necesario detenernos un momento para tomar en cuenta que cosas nos sirven y que cosas ya no son necesarias en nuestra vida. Elegir que queremos exponer dentro de nuestra fotografía y que queremos dejar fuera de nuestro encuadre, por que no nos es útil seguirlo mostrando al mundo.

Decidir hacia donde queremos apuntar nuestra camara, si hacia el pasado o hacia el presente. Enfocar aquello que queremos tomar, deshacernos de lo que no queremos que forme parte de nuestra escena. Sacar del marco aquello que simplemente ya no quremos o ya no nos sirve. Apretar el obturador sin miedo al resultado y esperar a que salga la imagen final.

Y vamos que diablos si la primera foto no nos queda a la primera, volver a intentarlo, apretar el obturador una tras otra… cinco, diez, quince… cuarenta veces. Citare una frase de Minor White  que dijo mi profesor en clase: “Siempre estoy fotografiando todo mentalmente para practicar”.

Así que:
¿Ya decidiste que vas a encuadrar antes de apretar el obturador?
¿Que cosas quieres dejar fuera de tu encuadre?
¿Estas preparado para apretar el obturador?

Tres… dos… uno…

GERARDO M. SANTAOLALLA

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La Luciérnaga


Para Juan Guadarrama Zaragoza
Por llegar en la forma más inesperada,
por las platicas, las letras y la buena musica.

En esta ocasión quiero compartir con ustedes un cuento que había creado hace ya bastante tiempo y compartido con algunos amigos cercanos. Le he hecho las correcciones necesarias y lo hago público con ustedes, esperando que sea de su agrado.

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Había una vez…Un niño que deseaba poder tener una luciérnaga, exclusiva para él. Deseando poder guardarla, protegerla, alimentarla y cuidarla. Llevarla consigo en todo momento para mostrársela a los demás y que se dieran cuenta de lo hermosa que era su luciérnaga; sin embargo y muy a pesar del anhelo de este niño  el hecho de poseerla lo haria muy feliz, pero esto sería paradójicamente la principal causa de que su luciérnaga fuera perdiendo poco a poco su característico brillo hasta desvanecerse y morir.

Lo mejor que el niño podía hacer dadas las circunstancias, seria aprender de su luciérnaga. Compartir y disfrutar el momento junto a ella, admirar su belleza, observar su vuelo,  pero sobre todo contemplando y amando su propia libertad.

Corriendo la posibilidad de que  en cualquier momento la luciérnaga se fuera y no volviera a verla. Si ese hubiera sido el caso solo bastaría con recordarla en su memoria,  para que las imágenes, los recuerdos y el sentimiento vinieran hasta él donde quiera que se encontrara. Tendría que aprender a recordarla no con dolor, ni con temor, mucho menos con odio por haberse marchado y haberlo dejado solo… Solo habría que recordar recordar, recordar y recordar… Siempre con amor, acordarse que un día tuvo una luciérnaga, que la vio girar alrededor de él, que juntos compartieron un momento tiempo y espacio,  que pudo jugar con ella, la pudo admirar, enamorarse y amarla (aun cuando haya sido tan solo por un tiempo), que por ese pequeño casi cortísimo instante se dejó llevar y pudo ser muy feliz ya que sin tener que poseerla, la luciérnaga fue suya y él fue de ella… la vio volar, brillar, batir sus alas, contemplando su brillo y que fue ese mismo brillo el que ilumino su oscuridad.

Si es que algún día la luciérnaga lo extraña y/o lo necesita, o tal vez el efecto de la sincronicidad de ambos es demasiado fuerte, la luciérnaga volverá a su lado o tal vez sea él nosotros quien la reencuentre en algún otro momento en su vida.

Si por otro lado las circunstancias fueran adversas,  a lo que su corazón anhela… Y no volviera a verla. En su vida se llegara a encontrar con alguna otra especie que le permita disfrutar de ella. Pero siempre llevara en la mente, en el alma y en el corazón a su primera luciérnaga.

¿Le entendieron?

Gerardo Mendoza Santaolalla
2011

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Si aprendemos a disfrutar la llegada de cada persona que ha llegado a nuestra vida, nos damos la oportunidad de disfrutar su estancia y aprendemos la lección que cada cada individuo ha aportado a nuestra vida. La vida sera una bendicion, un aprendizaje y una nueva experiencia cada dia.

Si nos aferramos a los recuerdos, a las circunstancias y a las personas solo guardaremos recuerdos, dolor y sufrimiento. Que nos limitaran impidiéndonos crecer, que limitara nuestro vuelo y que terminaran por apagar nuestro brillos.

Existe una regla que nos acompaña desde el primero y hasta el ultimo de nuestros días: “Todos somos maestros y aprendices”. Si estamos concientes de esta regla entenderemos que cada persona que entra a nuestra vida ha llegado por alguna razón. Y que del mismo modo solo estará por algun tiempo. Disfrutaremos el presente y descubriremos el desapego.

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¡ Vive la vida !


Aprendes a vivir, poniendo en pausa el tiempo en tus ojos.
Hay un mundo afuera que te espera… solo para tí.”
Miró – “Aferrate”
(Tema de entrada de la teleserie “Bienvenida Realidad”)

Dentro de la corriente del budismo existe una regla primordial que dice que nada, absolutamente nada puede permanecer estático, TODO ABSOLUTAMENTE TODO ESTA EN CONSTANTE MOVIMIENTO Y POR LO TANTO EN UN CONSTANTE CAMBIO.

Las personas no podemos continuar siendo las mismas que éramos hace un año. Es más, ni siquiera podemos seguir siendo los mismos física, emocional y mentalmente que éramos hace tan solo hace un segundo. Ya que a cada instante que transcurre las decisiones que tomamos y las circunstancias que nos rodean van entretejiéndose cambiando nuestra manera de percibir lo que llamamos realidad.

Nuestro cuerpo, nuestras creencias y nuestros sentiientos se estan transformando constantemente de acuerdo a nuestras experiencias y nivel de conciencia.

Existe un proverbio zen que dice: “El agua que se estanca se contamina, mientras que en cambio el agua que fluye constantemente siempre se mantiene limpia.”

Si tomamos conciencia de que absolutamente nada en nuestra vida es para siempre, que todo ocurre y que todo, ABSOLUTAMENTE TODO terminara en algún momento de nuestra vida. Entonces ¿Porque nos cuesta tanto trabajo desapegarnos de las cosas y de las personas?

Creo que en el fondo, el mayor error que cometemos las personas es que constantemente buscamos una estabilidad donde poder asentarnos. Pensando que la estabilidad es un sinónimo de tranquilidad y/o felicidad. Siendo que por el contrario el significado de la vida es MOVIMIENTO.

Ningún día puede ser igual a otro, diariamente el sol aparece en  el horizonte desde un punto diferente. Y por lo mismo cada día nos ocurren cosas distintas, siendo IRREPETIBLE. Pero somos nosotros mismos quienes creamos nuestra propia prisión convirtiendo cada día en una constante rutina, levantándonos a la misma hora, haciendo las mismas cosas, tomando el mismo camino, encerrados en nuestra propia rutina.

No me malinterpreten, no estoy diciendo que solo por eso deje de cumplir con sus responsabilidades o deje de asistir al trabajo, a lo que me refiero es que podemos hacer de cada día una experiencia única e irrepetible, podemos disfrutar cada instante de tantas maneras como nuestra creatividad nos lo permita. Podemos levantarnos y hacer todas las cosas con la mano izquierda (o derecha en caso de que Ud. sea zurdo(a), podemos llegar al trabajo en bicicleta, a pie, tomando un camino diferente, podemos atrevernos a ponernos algo diferente a lo que solemos usar, saludar a un desconocido, bendecir a alguien, dar las gracias, llamar a alguien solo para saludarlo…

Si cada día en nuestra vida es diferente, porque no atrevernos a procurar serlo también nosotros y  atrevernos a fluir con la vida, dejando el miedo a un lado. Entendiendo que no hay nada ni nadie estable, que no hay nada por seguro. Que en ocasiones las oportunidades se ofrecen una sola vez en la vida, que siempre será mucho mejor intentar que no haber hecho nada, que las personas a quienes queremos podemos perderlas en cualquier instante, que si no nos atrevemos a luchar por nuestra propia felicidad nadie más luchara por nosotros, que tal vez mañana sea demasiado tarde, o que tal vez ni siquiera exista un mañana.

Como suele decir un vecino mío: “Vive la vida, no permitas que la vida te viva a tí.”

Gerardo M. Santaolalla

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